Urología Pediátrica en Quito
Detecta y Trata de forma oportuna alteraciones congénitas o adquiridas, favoreciendo un adecuado desarrollo y bienestar del paciente.

La atención temprana puede marcar la diferencia en el futuro de tu hijo
La salud urinaria y genital durante la infancia es clave para un desarrollo saludable. Muchas afecciones urológicas pueden estar presentes desde el nacimiento o aparecer durante el crecimiento, y aunque algunas no causan molestias al inicio, un diagnóstico y tratamiento oportunos ayudan a prevenir complicaciones que podrían afectar la función de los riñones, la vejiga o el desarrollo del niño.
Acudir a un especialista en urología pediátrica garantiza una atención adaptada a las necesidades de bebés, niños y adolescentes. Con un enfoque integral y tratamientos personalizados, es posible resolver problemas como infecciones urinarias recurrentes, malformaciones congénitas, alteraciones del control de la orina o patologías genitales, favoreciendo un crecimiento sano y una mejor calidad de vida.
Esperanza y Control
Enfermedades que tratamos
Infecciones urinarias recurrentes
Cuando un niño presenta infecciones urinarias frecuentes, es importante identificar la causa para prevenir complicaciones y proteger la salud de sus riñones.
Testículo no descendido
Si uno o ambos testículos no han bajado al escroto, es importante tratarlo a tiempo para favorecer un desarrollo adecuado.
Incontinencia urinaria y trastornos de la micción.
Dificultad para controlar la orina, escapes urinarios o problemas al orinar que pueden afectar la calidad de vida del niño.
Litiasis (cálculos urinarios) en la infancia
La presencia de cálculos en las vías urinarias puede causar dolor intenso, sangre en la orina o infecciones, por lo que requiere atención especializada.
Fimosis y parafimosis:
Problemas del prepucio que pueden causar dolor, dificultad para orinar o infecciones y que requieren valoración por un especialista.
¿Cuándo acudir a un urologo pediátrico?
✅ Infecciones urinarias frecuentes o repetitivas.
✅ Dolor o ardor al orinar.
✅ Dificultad para controlar la orina después de la edad esperada.
✅ Alteraciones en el chorro de la orina o dificultad para vaciar la vejiga.
✅ Malformaciones congénitas del pene o de las vías urinarias, como el hipospadias.
✅ Presencia de sangre en la orina o dolor intenso en la espalda o abdomen que podría relacionarse con cálculos urinarios.